Política | 18:13
Cuestionamientos
El intendente de Exaltación de la Cruz acumula pedidos sin responder y un déficit de 2.909 millones de pesos
Casi cinco meses sin respuestas y con cuentas en rojo por 2.909 millones de pesos. La rendición de cuentas sigue siendo una deuda pendiente en Exaltación de la Cruz, mientras crecen los cuestionamientos de la oposición.
En Exaltación de la Cruz hay preguntas sin respuesta desde hace casi medio año. El municipio acumula un déficit y el intendente Luis Mariano Martín mantiene sin contestar una batería de pedidos de informes presentados por la oposición sobre los sueldos de los empleados municipales, el pago de aportes jubilatorios, contratos, deudas y el estado del hospital. A esa lista se sumó ahora el destino de un rojo de casi 2.909 millones de pesos.
@mediceneljefe @JMilei La Prov de Buenos Aires es un desastre. Toma nota @Kicillofok el municipio de Exaltación de la Cruz es recurrente en déficit fiscal año tras año. Ahora justo antes de la rendición de cuentas el contador del municipio “se murió”. Qué casualidad.
— Matias G (@matiasgraciaren) May 23, 2026
El pedido más reciente proviene de la concejala de La Libertad Avanza Denisa Verón, quien cuestionó el estado de las cuentas comunales y puso cifras sobre la mesa que dicen mucho acerca de las prioridades de la gestión. Se destinaron 74 millones de pesos a fiestas, frente a apenas 5,4 millones para la Unidad Sanitaria de la localidad de Diego Gaynor. Mientras tanto, los salarios de los trabajadores municipales son una miseria: en plena carrera inflacionaria, los haberes de quienes sostienen los servicios esenciales del distrito quedaron relegados frente al gasto en festejos.
El episodio que encendió la disputa ocurrió a principios de junio, cuando una denuncia en redes sociales formuló al Municipio una pregunta concreta: "¿El Municipio de Exaltación paga los aportes jubilatorios de los trabajadores municipales?". La acusación no es menor: cuando una administración descuenta esos montos de los haberes, pero no los deposita en ANSES o en las obras sociales, los afectados pueden descubrirlo años después, al jubilarse.
Por eso, la oposición reclamó también información sobre sueldos, cargas sociales, planta de personal y política salarial para 2026. Dos días después, la concejala Verón elevó un pedido formal de rendición de cuentas. En ese contexto, el reclamo salarial adquiere un doble sentido: no alcanza con conocer cuánto se paga si ese dinero resulta insuficiente.
Pasaron casi cinco meses y el silencio del Ejecutivo sigue siendo la única respuesta pública conocida. Esa omisión tampoco recae sobre un municipio impecable. En junio de 2025, el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires sancionó con un cargo solidario de más de 100.000 pesos al exintendente Diego Nanni y a funcionarios de su gestión, entre ellos la exsecretaria de Hacienda María Luz Bozzani.
La medida respondió a irregularidades en la rendición de cuentas del ejercicio 2021: pagos de seguros de vehículos que no figuraban en el inventario municipal, subsidios sin rendición completa y cheques sin respaldo bancario. Bozzani llegó a atribuir los reproches a "incumplimientos administrativos de plazos".
Frente a un organismo de control provincial, esa es la versión oficialista de siempre: el problema no sería la falta de transparencia, sino los plazos. Pero una administración observada por el Tribunal de Cuentas no puede darse el lujo de ignorar a sus concejales. La gestión de Martín heredó la deuda y, por ahora, también la conducta.
Martín llegó a la intendencia como continuidad del kirchnerismo en el distrito: asumió en reemplazo de Nanni, del espacio oficialista Fuerza Patria. Es decir, el Ejecutivo que no respondió a los pedidos de información de los opositores sostiene una estrategia política de silencio para ocultar lo que sucede en el municipio.
El choque no es solo institucional: también es una disputa entre el kirchnerismo, que conserva el poder local, y La Libertad Avanza, que encabeza los cuestionamientos a través de su concejala. Aunque el espacio libertario es minoría en el recinto, ha dejado en evidencia las negligencias de la gestión del intendente Martín.
El oficialismo puede sospechar que los pedidos de informes son munición política, y puede serlo. Pero la respuesta a una pregunta incómoda no es el silencio, sino contestarla y desactivarla. Un déficit de 2.909 millones de pesos exige explicaciones, no mutismo.
Hay una cuenta simple pendiente: los concejales solicitaron información, el Ejecutivo no contestó y pesa el antecedente del Tribunal de Cuentas. Hasta que el Municipio de Exaltación de la Cruz abra sus libros, la rendición de cuentas seguirá siendo, en este distrito, un reclamo y no una práctica.
