Deportes Nacionales | 16:43

Luto en el deporte motor nacional

Murió Tulio Crespi, leyenda del automovilismo argentino, y dejó una emotiva carta de despedida

Tulio Crespi dejó una huella imborrable en el automovilismo nacional e internacional.

El automovilismo argentino atraviesa una jornada de profundo dolor. A los 88 años de edad, falleció Tulio Crespi, uno de los constructores y diseñadores más influyentes y respetados en la historia del deporte motor nacional.

Nacido en el barrio porteño de Chacarita y afincado desde hace décadas en Balcarce, el icónico "Padre de la Fórmula" dedicó más de 60 años de su vida a la preparación de vehículos de competición, transformándose en un pilar indispensable para el desarrollo de categorías icónicas como el Turismo Carretera, el TC2000 y la Fórmula Renault.

A lo largo de su prolífica carrera, Crespi concibió más de mil autos de carreras que marcaron época. Su genio artesanal trascendió las fronteras del país: desde llevar una de sus creaciones al prestigioso Salón del Automóvil de París en 1975 hasta proyectar modelos para el mercado europeo y ser convocado recientemente para fabricar más de una veintena de réplicas exactas de los monoplazas de Ayrton Senna para una superproducción audiovisual de Netflix. Su mítico taller de la Ruta 226 fue la cuna de incontables campeones y sirvió de escuela para varias generaciones de mecánicos y pilotos.

Tras confirmarse la triste noticia, su familia hizo pública una conmovedora carta manuscrita que el propio preparador dejó escrita antes de su partida para despedirse de sus seguidores y del ambiente tuerca. "Si están leyendo esto, es porque me tocó largar mi última carrera", inicia el emotivo texto donde el diseñador repasa su vida. "Viví 88 años haciendo exactamente lo que amé. Yo nunca me creí más que nadie. Fui un laburante del fierro, un artesano que tuvo la suerte de convertir su pasión en su trabajo. No estén tristes por mí. Sigan haciendo ruido", sintetizó con la humildad y la garra que lo caracterizaron.

Los restos del legendario preparador serán velados en la histórica fábrica que levantó en Balcarce, donde sus hijos asumirán la continuidad del taller para mantener vivo su legado.

La partida de Tulio Crespi deja un vacío imposible de llenar en los boxes del país, pero la mística de sus chasis, la precisión de sus soldaduras y su inagotable pasión de "laburante del fierro" seguirán girando eternamente en cada autódromo de la Argentina.

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