Política | Ayer

La disputa bonaerense

La Unión Cívica Radical no tiene gente: señora de las cuatro décadas elegida como presidente de la juventud

La Juventud Radical de la provincia de Buenos Aires renovó este sábado sus autoridades y eligió a Rocío Tedesco como nueva presidenta de la organización. La dirigente del Partido de La Costa se impuso con 13 de los 24 presentes.

La definición se produjo durante el Plenario Provincial de la Juventud Radical, donde quedó constituida la nueva conducción del brazo juvenil de la UCR bonaerense. Parece un chiste, pero allegados a Tedesco manifestaron en redes sociales que “el resultado representa además un nuevo respaldo territorial para el sector que referencia al senador Maximiliano Abad y fortalece su armado dentro del radicalismo provincial”.

El acto del plenario se suma a la disputa por el reordenamiento interno que atraviesa el radicalismo bonaerense y creen que le permite al sector de Abad mostrar capacidad de articulación entre las nuevas generaciones del partido de cara a las próximas discusiones partidarias y electorales.

La Unión Cívica Radical (UCR) de la provincia de Buenos Aires atraviesa una de las crisis institucionales y de representatividad más severas de su historia, marcada por una profunda fractura interna, disputas judiciales por el control de sus órganos y el riesgo inminente del aislamiento político. La incapacidad de su dirigencia para consolidar una conducción fuerte y unificada está licuando el peso territorial del partido, relegándolo a un rol marginal en el escenario político bonaerense.

Agregado a esto, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, recibirá a los intendentes radicales para negociar fondos, y la conducción provincial partidaria, que se enteró por los medios, estalló de bronca.

A continuación, se detallan los principales factores que evidencian el declive y la debilidad del radicalismo provincial:

Ruptura violenta y atomización interna

Lejos de la histórica vocación de consenso, el partido se encuentra completamente fragmentado. El quiebre definitivo se evidenció en la última sesión de la Honorable Convención Provincial en La Plata, donde la elección del platense Pablo Nicoletti como presidente desató un escándalo interno. El sector "Construir" (referenciado en Miguel Fernández) decidió retirarse del recinto y desconocer la legitimidad de las nuevas autoridades, rompiendo el diálogo institucional tras negociaciones fallidas por el control de la Junta Electoral y las vicepresidencias.

Judicialización y parálisis estructural

La falta de acuerdos democráticos internos llevó al partido a dirimir la titularidad de varios comités distritales en los tribunales federales, exponiendo una severa crisis de representación y legitimidad ante sus propios afiliados. Si bien se forzó un cronograma electoral interno hacia septiembre de 2026 para renovar conducciones, la estructura orgánica del partido pasó meses paralizada y atrapada en discusiones de trinchera, ajena a los problemas reales de los ciudadanos de la Provincia.

Pérdida drástica de peso legislativo y poder real

Mientras fuerzas opositoras avanzan en armados de coalición potentes —con encuestas que posicionan en primer lugar alternativas conjuntas entre La Libertad Avanza y el PRO con más del 38% de intención de voto—, la UCR de la provincia de Buenos Aires insiste en cerrarse en el purismo de la "lista propia" o la "tercera vía". Al rechazar de forma tajante alianzas con los libertarios o sectores afines, y condicionado por su histórica distancia del kirchnerismo, el radicalismo corre el riesgo latente de cometer un "suicidio político" electoral, condenando a la mítica Lista 3 a la intrascendencia absoluta en los comicios ejecutivos del 2027.

La fallida estrategia electoral de los últimos años ha tenido costos políticos devastadores para el radicalismo bonaerense. Al interior del partido, diversos sectores critican con dureza las decisiones de la cúpula, advirtiendo que la falta de pragmatismo provocó una alarmante pérdida de representatividad en la Legislatura provincial. Esta merma los ha marginado de las grandes mesas de negociación del poder real, dejándolos sin peso ni capacidad de veto en áreas clave como:

· La designación de sillones vacantes en la Suprema Corte de Justicia Provincial.

· El control de los organismos de la Constitución y la educación bonaerense.

· El directorio y las decisiones estratégicas del Banco Provincia.

El fantasma de la irrelevancia electoral hacia 2027

Mientras fuerzas opositoras avanzan en armados de coalición potentes —con encuestas que posicionan en primer lugar alternativas conjuntas entre La Libertad Avanza y el PRO con más del 38% de intención de voto—, la UCR de la provincia de Buenos Aires insiste en cerrarse en el purismo de la "lista propia" o la "tercera vía". Al rechazar de forma tajante alianzas con los libertarios o sectores afines, y condicionado por su histórica distancia del kirchnerismo, el radicalismo corre el riesgo latente de cometer un "suicidio político" electoral, condenando a la mítica Lista 3 a la intrascendencia absoluta en los comicios ejecutivos del 2027.

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