Política | 17:14
Polémica
La gestión sanitaria de Mercedes suma otro conflicto con los cuestionamientos a los antecedentes profesionales de Julia Lembo
Los registros consultados solo la identificarían como médica general, mientras crecen los interrogantes sobre la información difundida desde distintos organismos.
Una reciente investigación reveló que Julia Lembo, flamante directora del Hospital Blas L. Dubarry, carecería de la acreditación formal que respalde su condición de neurocirujana, pese a que las autoridades la presentan como tal.
La designación de Julia Lembo al frente del Hospital Blas L. Dubarry, en la localidad bonaerense de Mercedes, quedó bajo cuestionamientos tras una pesquisa que puso en duda su formación profesional. Aunque las autoridades sanitarias la presentan como especialista en neurocirugía, los registros oficiales no exhiben pruebas concretas de ese título ni de la matrícula correspondiente.
Según consta en los registros, Lembo aparece inscripta únicamente como médica general, con tres habilitaciones: provincial, nacional y porteña, bajo los números 118.785, 118.785 y 166.465. La información fue extraída del Registro Nacional de Profesionales de la Salud y del Registro Nacional de Graduados. Al contrastar su ficha con la de otros profesionales del mismo nosocomio, como el doctor Juan Manuel Marelli, las diferencias resultan notorias, ya que en su caso sí figuran los datos de especialización.
Sin embargo, el Ministerio de Salud bonaerense no brindó explicaciones y remitió la consulta al Colegio de Médicos del Distrito VI, que rechazó responder por vía telefónica. En esta investigación se optó por no realizar requerimientos formales por escrito, con el argumento de que organismos provinciales suelen corregir registros de emergencia para encubrir irregularidades.
Si bien la ausencia de un título de posgrado podría justificarse si la profesional completó una residencia en lugar de una carrera de especialización universitaria, la inexistencia de una matrícula de especialista carece de una explicación lógica dentro del marco normativo.
Desde su llegada a la dirección del hospital, hubo reiteradas advertencias de que Lembo mantendría vínculos con la militancia camporista y sería muy cercana a Wado de Pedro, referente del kirchnerismo en el distrito. Según la denuncia, apenas asumió el cargo ordenó la contratación de un ómnibus para trasladar empleados del nosocomio a manifestaciones políticas en la Capital Federal. En una de esas movilizaciones, una paciente con cáncer falleció desatendida en su sector porque el personal se encontraba en Plaza San Martín.
El episodio de Lembo no sería un hecho aislado. Días después de su asunción, una pareja denunció que su hijo recién nacido fue atendido por una persona sin formación médica, quien utilizó ChatGPT para realizar un diagnóstico, estampó la firma de un médico ausente y recetó antibióticos en dosis para adultos.
Para que la imagen de Lembo como neurocirujana se consolidara durante años, habrían contribuido el Ministerio de Salud provincial, la Secretaría de Salud municipal, a cargo de Néstor Pisapia, el Colegio de Médicos local y medios pagados por el municipio de Mercedes para replicar esa información sin verificarla.
Lembo llegó al cargo tras la salida de Walter Crema, otro exdirector presentado como cirujano que, según los registros, tampoco poseería matrícula de especialista. Crema había sucedido a Pablo Cassiani, cuya gestión también estuvo signada por polémicas.
Desde 2020, cuando el hospital pasó a estar bajo la órbita de La Cámpora, el Dubarry atraviesa una crisis estructural. En ese período se registraron muertes de trabajadores por sobredosis de opiáceos, denuncias por sustracción y reventa de medicamentos, comercialización de estupefacientes dentro del establecimiento y múltiples casos de mala praxis con víctimas fatales o secuelas permanentes.
Mientras tanto, el exministro del Interior Wado de Pedro constituye una de las figuras más influyentes del kirchnerismo en la provincia. Aunque no existen pruebas públicas de que haya intervenido directamente en el nombramiento de Lembo, decisión que corresponde al Ministerio de Salud bonaerense, su peso político en el distrito hace plausible que participara del proceso. Los críticos sostienen que la designación obedecería más a lealtades partidarias que a méritos técnicos.
A la fecha, ni el Ministerio de Salud ni el Colegio de Médicos han desmentido públicamente la investigación. Las autoridades continúan presentando a Lembo como neurocirujana con trayectoria en el servicio. El caso se mantiene como una disputa entre la versión oficial y las denuncias que cuestionan la validez de sus credenciales en los registros públicos.
