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Escándalo internacional

La goleada de Argentina desató una crisis en Burkina Faso y ahora arriesga una sanción de FIFA

El presidente Ibrahim Traoré evalúa intervenir la federación de fútbol tras el 7-0 sufrido en el Monumental.

La histórica goleada por 7-0 de la Selección Argentina frente a Burkina Faso provocó un verdadero terremoto en el fútbol africano. El presidente del país, Ibrahim Traoré, cuestionó duramente el funcionamiento de la federación local y dejó abierta la posibilidad de una intervención estatal para reorganizar la actividad. La medida podría tener consecuencias gravísimas, ya que la FIFA prohíbe las interferencias gubernamentales en sus asociaciones afiliadas y contempla sanciones que pueden llegar hasta la suspensión internacional.

Después de la contundente derrota en el estadio Monumental, Traoré aseguró que el fútbol de Burkina Faso atraviesa una situación preocupante y anticipó decisiones importantes. “Es cierto que nuestro fútbol está enfermo y encontraremos remedios”, manifestó el mandatario, según declaraciones difundidas por la cadena francesa RMC Sport. Además, reveló que ya había mantenido conversaciones con Oumarou Sawadogo, presidente de la federación, y advirtió que su Gobierno podría intervenir incluso si eso implica exponerse a una suspensión de FIFA.

El conflicto se produjo después de un viaje cargado de inconvenientes para el seleccionado africano. La delegación sufrió la cancelación de un vuelo, varios futbolistas del plantel mayor desistieron de viajar y el cuerpo técnico debió completar la convocatoria con jugadores Sub 23.

Finalmente, el equipo llegó a Buenos Aires apenas unas horas antes del encuentro y terminó sufriendo una derrota histórica ante el conjunto dirigido por Lionel Scaloni. Pese al resultado, los jugadores fueron recibidos como héroes en su país por haber cumplido con el compromiso internacional en condiciones adversas.

Ahora, la preocupación se trasladó de las canchas a los despachos. El artículo 14 de los estatutos de FIFA establece que las federaciones deben administrar sus asuntos de manera independiente y sin interferencias de terceros. Por ese motivo, una eventual intervención gubernamental podría derivar en la suspensión de Burkina Faso de las competencias internacionales e incluso en su expulsión del organismo.

Aunque todavía no se confirmó una medida formal, las declaraciones de Traoré encendieron las alarmas y dejaron al fútbol burkinés frente a una crisis institucional que podría tener consecuencias mucho más profundas que la goleada sufrida ante Argentina.

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