Judiciales y Policiales | 19:24
Ataque premeditado
Con combustible y la patente tapada: el brutal atentado denunciado en Cañuelas que pudo terminar en tragedia
Las cámaras de seguridad registraron la llegada de dos personas en un Toyota Corolla plateado. Según la denuncia, utilizaron bidones antes de provocar una explosión que destruyó parte de la vivienda.
Máximo Leonharth denunció un ataque contra su vivienda en Uribelarrea, partido de Cañuelas, y solicitó medidas urgentes de protección para su familia y para preservar un terreno que asegura poseer legalmente.
Según se observa en las cámaras de seguridad, dos personas llegaron durante la madrugada de este jueves en un automóvil Toyota Corolla plateado, con la patente tapada, y utilizaron bidones de combustible antes de provocar una explosión que dañó gravemente la propiedad.
El denunciante sostiene que el episodio tuvo características de un ataque planificado y que los autores podrían haber creído que él y sus familiares se encontraban dentro de la casa. También afirmó que sus perros estaban en el inmueble al momento de la explosión, pero lograron sobrevivir.
A raíz de lo ocurrido, Máximo está reclamando custodia policial tanto para su familia como para el terreno, con el objetivo de poder regresar y comenzar las tareas de reconstrucción.
El hombre identificó a dos personas en su denuncia penal: al abogado Fabián Ursino y al propietario del corralón Ferremat, Cristian Diez.
Allegados a Leonharth afirman que hay una jueza que ayuda a los denunciados en el distrito, y que ellos son íntimos amigos de Carlos Scherer, jefe del Destacamento Policial de Uribelarrea, el que tiene muchos sumarios por ilícitos cometidos.
Entre las irregularidades, agregaron, inventaron una causa por disturbios y difamaron a Máximo, al que torturaron y quebraron costillas. El ingreso del herido quedó registrado en el hospital Marcetti, y a pesar de eso escribieron una denuncia falsa.
Una denuncia por un conflicto de terrenos
En la presentación judicial, el denunciante expuso un conflicto previo relacionado con la posesión de un inmueble ubicado sobre la calle Pozzoli, entre Ramona Páez y Jacinto Losi.
De acuerdo con el documento, su reclamo se sustenta en un boleto de compraventa, una cesión de derechos y otros antecedentes que afirma estar en condiciones de aportar. También manifestó que, aproximadamente un año atrás, las personas a las que señala en la denuncia adquirieron terrenos linderos que anteriormente pertenecían a su madre.
El hombre aseguró que, después de esa operación, advirtió avances sobre los límites del lote que reivindica como propio. En la presentación también denunció la presencia de una excavadora de gran porte y materiales de construcción que, según sostiene, habrían sido colocados dentro de su propiedad.
Además, afirmó que este martes sorprendió a las personas denunciadas cuando, según su interpretación de los hechos, intentaban ofrecer o vender el terreno a terceros sin su autorización. En ese momento, manifestó su oposición a cualquier intervención u operación sobre el inmueble.
Pedido de una investigación independiente
La denuncia penal solicita que se realicen constataciones urgentes sobre el estado del terreno, sus límites y accesos, además de verificar la ubicación de la maquinaria y los materiales depositados.
El escrito también reclama que se investiguen los antecedentes del conflicto, se identifique a quienes pudieran haber intervenido y se evalúe la adopción de medidas judiciales para impedir nuevas modificaciones del inmueble mientras se esclarece la situación.
Otro de los puntos planteados es la necesidad de que las diligencias sean realizadas por una dependencia policial distinta de la que interviene habitualmente en la jurisdicción, o por la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI), si la Fiscalía lo considera procedente.
El denunciante fundamentó ese pedido en su preocupación por una presunta relación de amistad entre las personas señaladas y personal del destacamento policial local. Esa sospecha fue expuesta en el escrito como un motivo para reclamar garantías de imparcialidad, sin que la documentación aportada permita dar por acreditada una irregularidad institucional.
El reclamo de protección
El hombre sostiene que el presunto ataque agravó un conflicto que ya mantenía por la posesión del terreno y que teme que se produzcan nuevos episodios o avances sobre la propiedad.
Por ese motivo, reclama custodia para él y su familia, además de medidas que permitan preservar el inmueble y evitar nuevas intervenciones mientras avanza la investigación.
La causa deberá establecer las circunstancias de la explosión, la eventual utilización de combustible, la identidad de las personas que habrían participado y si el episodio estuvo relacionado con la disputa por el terreno.
