Política | 13:31
La batalla por las bancas de los abogados
El laberinto judicial: Por qué La Libertad Avanza no tiene chances en las elecciones del Consejo de la Magistratura
La (LLA) participará por primera vez con una lista de impronta puramente libertaria, lo que representa tanto una apuesta histórica como un escenario desafiante en un terreno tradicionalmente dominado por las corporaciones de abogados tradicionales (radicalismo, PRO y peronismo). El espacio libertario oficializó la lista llamada "Abogacía por la Libertad", la cual está encabezada por el concejal Luis Alberto Palomino. Las elecciones se llevarán a cabo para renovar las cuatro bancas del estamento de los abogados en el Consejo de la Magistratura de la Nación para el período 2026-2030
El fracaso de la "Agrupación Púrpura", el armado ideado por Sebastián Pareja para congregar a profesionales letrados, expone los límites territoriales de la militancia libertaria. La realidad sectorial demuestra que captar abogados dispuestos a postergar su actividad privada y comprometer su tiempo profesional para defender consignas y narrativas puramente partidarias sigue siendo un desafío complejo para el oficialismo.
Un escenario hostil para el "outsider". El Consejo de la Magistratura de la Nación —el órgano de 20 miembros encargado de seleccionar y sancionar a los jueces federales— renovará sus estamentos técnicos para el período 2026-2030. Sin embargo, este ecosistema judicial exige un entramado histórico y de consensos del cual La Libertad Avanza (LLA) carece por completo.
En la pulseada por el sector de los abogados, cuyo comicio nacional se celebrará el 20 de octubre, se oficializaron listas consolidadas que representan la fuerte polarización tradicional del sector. El oficialismo no logró articular una estructura propia competitiva y observa desde afuera cómo los armados tradicionales, impulsados por redes justicialistas y de la oposición tradicional (con figuras clave de la colegiación en la lista de Abogacía Unida y Dignidad Profesional), monopolizan las intenciones de voto.
Las razones del nulo peso libertario
Falta de territorialidad colegial: Las elecciones de la abogacía se definen bajo un formato de distrito único nacional. Para movilizar a los más de 183.000 abogados matriculados en todo el país se requiere de una logística capilar en las más de 90 mesas de votación que LLA, como fuerza nueva y centralizada, no posee.
La resistencia del "ecosistema" judicial: Las elecciones de magistrados del 8 de octubre exponen una fractura interna de alta tensión entre las líneas clásicas del poder judicial. En ese juego cerrado de palacio, las proclamas anti-casta del oficialismo generan anticuerpos inmediatos, dejando a los libertarios sin interlocutores de peso para edificar una lista competitiva.
Improvisación de la política judicial: Mientras los armados del peronismo y sectores de Juntos por el Cambio despliegan estrategias sofisticadas para captar votos clave en las provincias, la Libertad Avanza se mantiene al margen de la dinámica corporativa que define el control institucional de la justicia argentina.
La falta de armado de LLA en el Consejo de la Magistratura confirma que las urnas tribunalicias responden a lógicas corporativas inexpugnables para la lógica de redes sociales de los libertarios. El oficialismo nacional se resigna a ser un mero espectador en el organismo que define el futuro de la justicia federal.
La elección de los cuatro representantes se realiza bajo la modalidad de distrito único nacional y los cargos se distribuyen mediante el sistema proporcional D'Hondt. Para obtener al menos una de las cuatro bancas en juego, la lista de LLA necesita romper la polarización histórica y alcanzar un piso de votos considerable a nivel nacional (generalmente superior al 20% o 25%, dependiendo de la dispersión de la oposición).
La dispersión del voto opositor y peronista, sería un factor que podría beneficiar a la lista "Abogacía por la Libertad", aunque al cierre de listas se presentaron otras tres nóminas principales: "Unidad en defensa de la Abogacía": Una lista de fuerte peso institucional que combina sectores del radicalismo, el PRO y Abogados en Acción, encabezada por Alberto Biglieri y apuntalada por la actual consejera Jimena de la Torre. "Abogacía Unida y Dignidad Profesional": El armado identificado con el peronismo y sectores afines, impulsado por Juan Manuel Olmos y encabezado por Itatí Demarchi, secundada por Jorge Rizzo. Una cuarta lista que fragmenta aún más los armados tradicionales, atomizando el voto en algunas provincias.
Si el peronismo y el bloque Juntos por el Cambio (UCR/PRO) dividen fuertemente sus caudales de votos tradicionales en el interior y la Capital Federal, La Libertad Avanza tampoco podría capitalizar el descontento de los profesionales independientes.
El principal obstáculo de LLA es que la votación de la matrícula federal exige asistencia física en los colegios de abogados de todo el país. Las agrupaciones tradicionales asociadas a la UCR, el Colegio Público de la Capital Federal (CPACF) y la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) cuentan con un aparato de fiscalización y movilización muy consolidado. Palomino y el armado libertario sueñan a que el sello oficialista y el "voto libre" de los abogados no alineados a las estructuras tradicionales compensen esa falta de aparato orgánico en las provincias.
"En resumen: aunque el escenario frente a las estructuras tradicionales es adverso, el objetivo de LLA no resulta inalcanzable si su meta se limita a disputar un escaño o simplemente participar."
Cronograma electoral
https://faca.org.ar/elecciones
