Economía y Empresas | 20:33

Impacto internacional y fragilidad financiera

El riesgo país se dispara y expone la vulnerabilidad del modelo económico de Javier Milei

La creciente volatilidad global derivada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir a la economía argentina y dejó al descubierto sus debilidades estructurales. En ese contexto, el riesgo país —indicador elaborado por JP Morgan— registró un fuerte salto de 56 puntos en la última semana, alcanzando las 634 unidades, su nivel más alto en lo que va de 2026.

El incremento refleja no solo el impacto del escenario internacional, sino también la fragilidad del esquema económico impulsado por el presidente Javier Milei. Si bien el indicador había mostrado una marcada baja tras las elecciones legislativas, la tendencia se revirtió con rapidez, evidenciando la falta de solidez en la confianza de los mercados.

El riesgo país mide la diferencia entre los bonos soberanos de un país y los del Tesoro de Estados Unidos. Cuanto más alto es este diferencial, mayor es la percepción de riesgo de default y, en consecuencia, más caro resulta para un país financiarse en el exterior. En este caso, el salto reciente implica un endurecimiento de las condiciones de crédito y un aumento del costo de la deuda.

A fines de enero, el indicador había descendido a 481 puntos, su nivel más bajo en casi ocho años, impulsado por una mejora en la cotización de los bonos argentinos. Sin embargo, ese alivio fue efímero: la combinación de factores externos y la incertidumbre interna volvió a presionar al alza.

En la comparación regional, Argentina se posiciona entre los países con mayor riesgo. Con 634 puntos, más que duplica el promedio de América Latina, ubicado en 304 unidades. Economías como Uruguay (86), Chile (97) y Paraguay (126) lideran el ranking con los niveles más bajos, mientras que incluso países con dificultades estructurales como Ecuador (490) o Bolivia (517) se mantienen por debajo del nivel argentino.

La distancia con sus pares regionales también resulta significativa frente a economías relevantes como Brasil (201), México (236) y Colombia (274), lo que pone en cuestión la efectividad del rumbo económico actual para generar estabilidad sostenida.

 

Aunque desde la llegada de Milei al poder el riesgo país acumuló una baja considerable —cercana a los 1.400 puntos—, el repunte reciente sugiere que los avances logrados aún carecen de bases firmes. En ese sentido, la dinámica del indicador funciona como una señal de alerta sobre las limitaciones del modelo para sostener la confianza en un contexto global adverso.

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