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Regreso sin festejos oficiales

La Selección le bajó el pulgar a Milei y frustró el acto que preparaba el Gobierno

El Gobierno de Javier Milei no logró concretar el acto de bienvenida que preparaba para recibir a la Selección argentina tras la final del Mundial 2026. Después de varios días de negociaciones y reuniones organizativas, el plantel decidió rechazar la propuesta de la Casa Rosada y mantener un regreso de bajo perfil, sin actividades oficiales ni participación política.

El vuelo de Aerolíneas Argentinas que traslada a la delegación aterrizará este lunes en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, pero el operativo previsto por el Ejecutivo quedó reducido a cuestiones de seguridad y logística. No habrá salida al balcón de la Casa Rosada, tampoco se decretará feriado nacional y los jugadores abandonarán rápidamente el predio de la AFA rumbo a distintos destinos.

El vínculo entre el Gobierno y el seleccionado comenzó a deteriorarse durante el Mundial. Uno de los momentos de mayor tensión se produjo tras la victoria ante Inglaterra en semifinales, cuando los futbolistas desplegaron una bandera con la consigna "Las Malvinas son argentinas", gesto que generó incomodidad dentro del oficialismo.

Posteriormente, el presidente Javier Milei calificó como "imprudente" la actitud del plantel y más tarde publicó mensajes en redes sociales que fueron interpretados como críticas indirectas hacia los jugadores, profundizando el malestar.

Las diferencias crecieron aún más después de las declaraciones de Lionel Messi tras la final, cuando el capitán afirmó que el equipo jugaba pensando también en "los argentinos que no tienen trabajo o no llegan a fin de mes". Desde el Gobierno respondieron públicamente a esas afirmaciones, consolidando el distanciamiento.

Mientras tanto, la Casa Rosada continuaba diseñando un recibimiento multitudinario que incluía un acto en Plaza de Mayo y una posible aparición desde el histórico balcón presidencial. Incluso se analizó la posibilidad de dejar el edificio sin dirigentes políticos para que únicamente los futbolistas fueran los protagonistas.

Sin embargo, las gestiones nunca prosperaron. Ni la AFA ni el cuerpo técnico confirmaron su participación y, según trascendió, durante el vuelo de regreso el plantel resolvió internamente rechazar la invitación oficial y mantener la misma postura adoptada tras el Mundial de Qatar.

La decisión también estuvo influenciada por cuestiones logísticas. Varios jugadores continuarán viaje directamente hacia Europa, mientras que Lionel Messi y Rodrigo De Paul permanecerán en Miami, reduciendo aún más las posibilidades de organizar una celebración masiva.

Con el nuevo escenario confirmado, el Gobierno canceló el resto de la organización y limitó el operativo a la recepción en Ezeiza, con participación de fuerzas de seguridad y personal militar. El traslado hasta el predio de la AFA estará custodiado únicamente por organismos de seguridad y, una vez allí, los futbolistas se retirarán en vehículos particulares.

El frustrado recibimiento se produce además en medio de un prolongado enfrentamiento entre el Gobierno y la conducción de la AFA, marcado por las diferencias en torno a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y otros conflictos institucionales que dificultaron cualquier coordinación para una celebración conjunta.

 
 
 
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