Política | Ayer
Blindaje político
Mientras crecen las denuncias, San Martín mira cómo un edil libertario acumula acusaciones y sospechas de impunidad
Las versiones sobre protección judicial y armado territorial aumentaron el ruido alrededor del concejal denunciado.
En San Martín, la política local atraviesa uno de sus capítulos más oscuros. Marcelo Gil, referente de La Libertad Avanza, se encuentra bajo la lupa de la Justicia tras dos denuncias que alegan hechos de violencia y amenazas que contrastan con la responsabilidad que debería asumir un funcionario público.
La primera causa fue radicada el 9 de enero de 2025 por lesiones graves. El expediente detalla que, desde julio de 2024, Gil dejó de abonar el alquiler de un local utilizado para actividades políticas. Cuando el propietario reclamó el pago, la situación escaló hacia una agresión física.
Según la denuncia, el concejal tomó a la víctima del cuello, le propinó golpes, la arrojó contra una pared provocándole una contusión craneal y la empujó fuera del inmueble mientras aseguraba que "no le iba a pagar un solo peso". Las consecuencias fueron más allá de lo físico. La víctima acudió a la Corporación Médica de San Martín para realizarse controles y descartar daños irreversibles.
Pero esa no fue la única acusación. En otra causa penal, un trabajador del local político de La Libertad Avanza radicó una denuncia por amenazas. Según el denunciante, Gil le dijo durante una llamada telefónica: "Te voy a matar a vos, a tu familia, a tu hija" y "te voy a hacer violar". El denunciante se comprometió a aportar mensajes y otras evidencias ante la fiscalía.
Fuentes locales aseguran que Marcelo Gil estaría siendo financiado por Miguel Ángel Villalba, uno de los narcos con control territorial en San Martín. Según esas versiones, Gil habría negociado con referentes locales como el Nene Vera y Sebastián Pareja, proporcionándoles fuerza militante para trasladarse a actos en el conurbano.
El aparato político incluiría colectivos pagos, barras bravas y murgueros, con un funcionamiento aceitado que le habría dado vía libre en el distrito. Sin embargo, las fuentes señalan que la situación hoy se les habría ido de las manos a los armadores libertarios.
Ese poder construido le habría otorgado una impunidad no solo por ser el testaferro del narco mameluco, sino también por contar con un supuesto blindaje judicial. Según las versiones, el exministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona, quien en el pasado fue defensor de Villalba, sería quien estaría detrás de esa protección.
La comunidad observa cómo el edil se maneja con total impunidad, consciente de su accionar. Vecinos denuncian que Gil opera junto a matones provenientes del Frente Renovador de Sergio Massa, como el puntero Guillermo Imbrogiano, quien habría tomado el control de Villa Maipú.
Estas intromisiones afectan directamente la seguridad y el bienestar de los vecinos, que reclaman una investigación exhaustiva y respuestas contundentes para garantizar que la violencia, las amenazas y el abuso de autoridad no tengan lugar en la política local.
