Política | 19:07

Entre la fortaleza política y la fragilidad económica

Milei consolida poder en el Congreso, pero la inflación se vuelve su principal desafío

En la semana que culmina, el presidente Javier Milei volvió a exhibir capacidad de conducción política al obtener media sanción para la reforma laboral y la reducción de la edad de imputabilidad. Como ya había ocurrido con la Ley Bases y el RIGI, el oficialismo logró articular mayorías que parecían improbables meses atrás. El mensaje político es claro: el Gobierno marca el ritmo del debate y condiciona la agenda parlamentaria.

Sin embargo, el frente económico continúa ofreciendo señales contradictorias. A veintiséis meses de la asunción presidencial, la inflación argentina se mantiene entre las más elevadas del mundo y no logra perforar el piso del 2% mensual desde fines de 2024. En los últimos meses, incluso, mostró una aceleración que reavivó interrogantes dentro y fuera del oficialismo.

Uno de los que planteó dudas fue el economista Juan Carlos de Pablo, cercano al Presidente. En un reciente análisis, cuestionó si el fenómeno inflacionario puede explicarse únicamente por variables monetarias y llamó a revisar el diagnóstico. La observación cobra peso en un contexto donde el Gobierno sostiene haber aplicado “el ajuste más grande de la historia”, con fuerte contracción del gasto y sin expansión monetaria significativa.

El escenario presenta particularidades: la inflación convive con caída salarial, retracción del consumo, freno de la obra pública y niveles de utilización industrial en mínimos históricos. A diferencia de otros períodos inflacionarios —como los registrados durante los mandatos de Cristina Fernández de Kirchner—, la suba de precios actual no se combina con expansión del empleo o crecimiento económico.

En diciembre, el índice mensual marcó 2,8% y el Ejecutivo destacó la desaceleración interanual. Pero la tendencia reciente volvió a encender alarmas, en medio de tensiones institucionales como la salida de Marco Lavagna del Indec y el debate sobre la actualización de la metodología de medición.

El equipo económico que encabeza Luis Caputo sostiene que la política de ancla fiscal y monetaria requiere tiempo para consolidar resultados y atribuye parte de la persistencia inflacionaria a factores como la incertidumbre electoral y la inercia de precios regulados. Otros economistas, en cambio, advierten que las tasas de interés elevadas, el traspaso residual de la devaluación y los ajustes postergados podrían estar sosteniendo el nivel actual.

La discusión de fondo es conceptual: si la inflación responde exclusivamente a la emisión monetaria o si intervienen factores estructurales más complejos. La respuesta no es menor, porque de ella depende la hoja de ruta futura.

 

Por ahora, el Presidente exhibe fortaleza en el plano político y respaldo internacional, incluso con señales favorables desde Estados Unidos. Pero la economía impone su propia lógica. Y en Argentina, la estabilidad de los precios no es solo un indicador técnico: es la vara con la que, tarde o temprano, se mide cualquier proyecto de poder.

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