Gremiales | Ayer

Farsa sindical

El intento de relanzar a UATRE con una puesta en escena terminó convirtiéndose en otro golpe para Voytenco

La ausencia de la foto que se esperaba difundir dejó al descubierto una estrategia de marketing que naufragó antes de comenzar.

El operativo de imagen de José Voytenco quedó tan mal parado como un pingo en un bailanta. La foto que ayer debía inundar las redes del sindicato, con el titular de UATRE compartiendo el partido de la selección junto al personal de OSPRERA, jamás existió. No hubo registro, no hubo posteo, no hubo nada. Solo el silencio cómplice de una conducción que sigue tratando de tapar el sol con la mano mientras la obra social se desangra.

La filtración del periodista Jorge Duarte fue el clavo en el ataúd de la puesta en escena. Lo que debía ser una postal de armonía institucional se convirtió en la prueba más cruda de que esta dirigencia prioriza la fachada antes que la gestión real. Mientras los afiliados esperan meses por un turno o un medicamento que nunca llega, la cúpula sindical se desvelaba por coordinar una sesión de fotos con camisetas de la Selección y la inscripción "Voytenco Conducción". Es como querer maquillar un cadáver y que el maquillaje se corra a los cinco minutos.

Pero el papelón no termina ahí. Ese merchandising improvisado, pensado para alimentar la épica de un liderazgo que ya no convence a nadie, tiene ahora más chances de terminar en algún local de Once vendido por dos mangos que de ser usado por un trabajador rural. Porque entre los peones, la marca "Voytenco" ya no despierta adhesión, sino el recuerdo amargo de una obra social quebrada, de promesas incumplidas y de una dirigencia que se aferra al poder como si fuera un salvavidas de plomo.

Lo ocurrido ayer en las instalaciones de OSPRERA no es un detalle menor. ¿Cómo se explica que un espacio intervenido por gravísimas irregularidades se utilice para una operación de propaganda política? ¿Dónde queda el rol del interventor César Augusto Lococo, que llegó con el discurso de la transparencia pero parece haber firmado un pacto de no agresión con los mismos que llevaron la obra social al borde del colapso? Cada nuevo episodio alimenta la sospecha de que la intervención es más un parche que una cirugía mayor.

La connivencia entre Lococo y la conducción de UATRE es cada vez más difícil de disimular. El interventor tiene la obligación de explicar si está saneando OSPRERA o si, por el contrario, está administrando un acuerdo de convivencia con los responsables del desastre. Porque mientras los afiliados siguen padeciendo la mala praxis administrativa, los mismos de siempre siguen moviendo fichas como si nada hubiera pasado.

No pudieron sacar la foto, pero el problema nunca fue la foto. El problema es una conducción que piensa más en la imagen que en la salud de los trabajadores, que se escuda detrás de banderas vacías mientras la obra social se desmorona. El problema es una intervención que prometió orden y entregó más de lo mismo. El problema es que, una vez más, los de arriba juegan al marketing y los de abajo pagan el pato.

Basta de mafia en UATRE y OSPRERA. La dignidad del peón no se recupera con camisetas ni con fotos truchas. Se recupera con gestión, con transparencia y con una obra social que esté al servicio del afiliado, no del bolsillo de unos pocos. El camino es uno solo y es la lucha.

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