La Costa busca definir qué pasará tras el fin del sistema concesionado de trabajo en playa
Con el vencimiento de la ordenanza 5250, el Municipio deberá decidir si recupera el control directo o renueva el esquema con otra figura legal.
El 2 de diciembre de 2025 marca el fin de una etapa que pocos conocían en detalle. Ese día vence la ordenanza 5250, promulgada en 2023, que cedió la concesión de la venta ambulante en playa a una organización privada: la Asociación de Vendedores Ambulantes Zona Sur, con sede en San Bernardo.
Te recomendamos:
Premios SAFYB 2026: 13 años reconociendo a quienes hacen avanzar a la Argentina
El acuerdo, presentado como una política de “ordenamiento”, terminó construyendo un sistema paralelo de control, donde la entidad no solo entregaba permisos, sino que también actuaba como autoridad inspectora.
En los papeles, la medida buscaba “organizar” la actividad. En la práctica, tercerizó la gestión de la playa. Los permisos pasaron a depender de la asociación; los controles, de sus propios inspectores; y la Municipalidad, de espectadora. Así, la venta ambulante, históricamente el sustento de muchas familias costeras, se convirtió en un negocio con sello privado y respaldo oficial.
Las denuncias se multiplicaron: reventa de carnets, favoritismos y exclusión de vecinos. Según testimonios publicados en distintos medios, existía un mercado negro de permisos, donde el acceso al trabajo dependía más de los contactos que de la necesidad. “Cuatro o cinco vivos manejaban todo”, cuentan vendedores históricos que quedaron fuera del sistema.
Te recomendamos:
Entrevistas, economía y municipios: así será el ciclo de Mariana Cerchiara en Sirivinsky
Detrás del manejo, aparecen nombres propios. Fernando Díaz, presidente de la Asociación, fue quien defendió públicamente el esquema como una “organización exitosa”. Juan de Jesús, actual intendente, justificó la medida asegurando que buscaba “beneficiar a las familias locales”. Sin embargo, no hay registros públicos que muestren cómo se otorgaron los cupos, qué fondos se recaudaron o quién auditó a los inspectores de la entidad.
Una de las cláusulas más polémicas fue la exigencia de 10 años de residencia en La Costa para poder acceder a un permiso. La condición, planteada como un beneficio para los vecinos, terminó funcionando como una barrera discrecional: un filtro que dejó afuera a nuevos residentes y habilitó la selección política de quién podía trabajar y quién no.
??? | CHIPEROS CONTRA CHURREROS: En Villa Gessel, los vendedores ambulantes se pelearon por quien debía vender en ese sector de la playa, arruinando la paz de quienes estaban vacacionando ahí. pic.twitter.com/mTtdvEUO5L
— La Derecha Diario (@laderechadiario) January 13, 2025
Con la caída de la ordenanza en diciembre, la gran incógnita es qué hará el Municipio. ¿Recuperará el control real de la venta ambulante o buscará una nueva figura legal para mantener el esquema? Las organizaciones sociales y los vendedores reclaman que los permisos vuelvan a la órbita municipal, con cupos transparentes y fiscalización estatal, no tercerizada.
Te recomendamos:
Robo de WhatsApp y créditos fantasma: vecinos de Guaminí exigen respuestas a empresas y organismos
El modelo de La Costa, de hecho, no tiene equivalentes en otros destinos turísticos.
En Mar del Plata, los permisos se gestionan directamente desde la Dirección de Inspección General, con controles municipales y sin asociaciones con poder de policía.
En Pinamar, el sistema es más restrictivo: pocos rubros, escasos permisos y fuerte intervención política. En Villa Gesell, el esquema es mixto: la Municipalidad otorga permisos y permite cooperativas en algunos rubros, pero la fiscalización sigue siendo pública.
El contraste es claro. Mientras en otros balnearios el Estado mantiene el control, en La Costa se cedió todo el manejo a una asociación privada. Un modelo que terminó creando un Estado dentro del Estado, con la playa como territorio propio.
El 2 de diciembre podría marcar el fin de esa etapa… o el comienzo de otra igual. Porque si algo ha demostrado la política en La Costa, es que los curros no se eliminan: se reciclan.
Antes de irte
Temas relacionados
Comentarios 0
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Información general
Ulises Cuenca, director de La Postal de Mar del Plata: “El oficialismo está partido en tres pedazos”
Información general
Aumentos para pocos: en Quilmes, empleados de Rowing denuncian que la última suba los dejó atrás
Información general
Formación docente universitaria sin costo ni frontera
Últimas noticias
Internacional
Santiago Peña renunció a la presidencia de Paraguay en medio de una crisis política y bancaria
Internacional
Tras la derrota electoral, Trump podría trasladar su disputa política al escenario internacional
Judiciales y Policiales
Sin controles de Moreno, decenas de motos con escape libre toman Portugal y Rosalía de Castro cada fin de semana
Espectáculos
Martha Stark lanza “Sombras del ayer”, una canción sobre la pérdida, y prepara su primer disco para 2027
Gremiales
Sin credenciales ni habilitaciones, la seguridad privada en Buenos Aires empieza a suspender trabajadores
Política
Polémica en La Libertad Avanza: trolls libertarios piden la cabeza de Ignacio Devitt tras el fiasco de la Ley de CEDEARs
Te recomendamos
Judiciales y PolicialesUn hotel o dos: el argumento con el que Entre Ríos habría dejado afuera la oferta más económica en Mar del Plata
PolíticaLe piden a Diputados y a la AAIP investigar qué datos personales recogen los autos conectados
Política“Modo Avión”: la provincia de Buenos Aires vuelve a gastar millones en juegos y deja a los auxiliares con sueldos bajos
Política“Por eso Tucumán está como está”: el legislador que pone cifra al derroche electoral del peronismo