Política | 18:43

Malestar

Denuncian que Mar Chiquita prioriza actos partidarios mientras vecinos esperan soluciones básicas

Sectores opositores y comerciantes advierten que la administración municipal se aleja de las necesidades cotidianas del distrito.

Desde comienzos de este año, distintos sectores políticos, vecinos y referentes sociales del Partido de Mar Chiquita comenzaron a manifestar preocupación por lo que consideran una creciente desconexión entre la gestión municipal y las problemáticas cotidianas del distrito.

Las críticas apuntan principalmente a la falta de transparencia en determinadas decisiones de gobierno, la escasa comunicación institucional y una agenda política que, según denuncian opositores y ciudadanos, parece estar más enfocada en la exposición pública y el alineamiento político provincial que en la administración diaria del municipio.

En los últimos meses, la imagen del intendente se volvió recurrente en actos oficiales junto al gobernador de la provincia de Buenos Aires y distintos integrantes de su gabinete. Inauguraciones, encuentros partidarios, anuncios y actividades institucionales ocuparon buena parte de la agenda pública del jefe comunal, mientras que, dentro del distrito, comenzaron a multiplicarse los reclamos por obras demoradas, falta de respuestas administrativas y problemas estructurales que todavía no encuentran solución.

Vecinos de distintas localidades del partido sostienen que existe una sensación de abandono y desorganización. La situación se refleja en reclamos vinculados al mantenimiento urbano, el estado de las calles, los servicios básicos, la seguridad vial y las dificultades en la atención de trámites municipales. A esto se suma un creciente malestar por la percepción de que la gestión prioriza la construcción política y la presencia mediática antes que la resolución concreta de los problemas locales.

Otro de los puntos que genera debate es la participación constante de figuras cercanas al oficialismo en actividades institucionales, entre ellas María Adrogué, esposa del intendente y militante identificada con el kirchnerismo. Su presencia reiterada en actos públicos y espacios políticos alimentó cuestionamientos de sectores opositores, que consideran que existe una utilización excesiva de la estructura institucional con fines partidarios.

Las críticas también alcanzan la falta de acceso claro a información pública vinculada al manejo de recursos municipales, contrataciones y prioridades presupuestarias. Diversos actores sostienen que el municipio debería fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas y generar canales más transparentes de comunicación con la comunidad.

En paralelo, otro de los focos de conflicto social gira en torno al costo del servicio eléctrico en el distrito. Vecinos y comerciantes denuncian que las tarifas de luz en Mar Chiquita se encuentran entre las más elevadas del sudeste bonaerense, llegando, según distintos reclamos locales, a superar en alrededor de un 35 por ciento los valores de distritos vecinos.

La situación generó fuertes cuestionamientos hacia la cooperativa encargada de administrar el servicio eléctrico. Sectores críticos aseguran que existe poca claridad respecto de su funcionamiento interno y de la composición real de su comisión directiva. Incluso, circulan sospechas y denuncias políticas sobre la posible participación de integrantes vinculados al gabinete municipal dentro de la estructura de conducción de la entidad.

Además, vecinos opositores denuncian presuntos privilegios y beneficios internos relacionados con subsidios o bonificaciones en el consumo eléctrico, así como salarios considerados excesivos para algunos cargos jerárquicos. También surgieron acusaciones políticas sobre supuestos retornos y manejos discrecionales de recursos, aunque hasta el momento no existen presentaciones judiciales públicas ni investigaciones oficiales que hayan confirmado esas versiones.

El malestar crece especialmente entre comerciantes, jubilados y familias trabajadoras, que sostienen que el aumento constante de las tarifas impacta directamente sobre la economía cotidiana, mientras perciben escasas explicaciones oficiales y poca apertura institucional para discutir el esquema tarifario y administrativo del servicio.

Mientras tanto, en un contexto económico complejo y con crecientes demandas sociales, muchos vecinos esperan una gestión más enfocada en la cercanía, la planificación y la resolución efectiva de las necesidades cotidianas del distrito.

El debate sobre el rumbo político y administrativo de Mar Chiquita parece lejos de cerrarse. Lo que para el oficialismo representa articulación con la Provincia y presencia institucional, para sus críticos se convirtió en una señal de distanciamiento de la realidad local y de una gestión que, según sostienen, perdió el foco de las prioridades municipales.

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