Espectáculos | 19:03

Formación

La escritora Ximena Cao repasó sus inicios como lectora y contó cómo nacieron El cuerpo del agua y Finisterre

La licenciada en Trabajo Social y escritora Ximena Cao repasó su formación en salud mental, habló de su vínculo con los libros desde la infancia y contó cómo surgieron sus obras El cuerpo del agua y Finisterre, además de destacar la importancia del acceso a la cultura y la lectura.

Licenciada en Trabajo Social, especialista en salud mental y apasionada por la literatura, Ximena Cao habló sobre sus comienzos como lectora, el descubrimiento de la escritura y el recorrido que la llevó a publicar sus libros El cuerpo del agua y Finisterre También reflexionó sobre la naturaleza, la ficción y el rol de la cultura como herramienta de transformación y encuentro

La escritora Ximena Cao repasó sus inicios como lectora y contó cómo nacieron El cuerpo del agua y Finisterre
Ximena Cao reflexionó sobre el vínculo entre la literatura, la imaginación y la realidad durante la entrevista.

— ¿Cómo estás, Ximena?

—Hola, ¿qué tal? Buenas tardes.

— ¿Sos licenciada en Trabajo Social?

— Así es. Estudié en la UBA. Siempre quise especializarme en el área de salud, por eso cursé la residencia en la Ciudad de Buenos Aires, específicamente en salud mental, campo en el que desarrollo actualmente mi profesión.

— ¿Qué lugar ocupa la literatura en tu vida?

— Fundamental. Pienso en la literatura en relación a la escritura pero también a la lectura, que siempre van de la mano y son inseparables. Los libros, las historias, las palabras me abrieron un mundo. Para mí la literatura es placer, es vida, es viaje, es tramitar y ordenar la realidad, es detenerse y mirar de otra manera. Ya decía Shirley Jackson en una de sus novelas: “ningún organismo vivo puede mantenerse cuerdo durante mucho tiempo en unas condiciones de realidad absoluta”. Creo mucho en eso, en el poder de la ficción, no en vano desde el inicio de la humanidad circulaban narraciones orales entre familias y grupos, de aldea en aldea, de pueblo en pueblo.

— ¿Cuándo descubrís tu pasión por la lectura?

— Desde muy chica. Mis padres eran muy lectores y en mi casa de infancia tenía una biblioteca al alcance de mis manos, los libros formaban parte de la vida cotidiana. Yo no sabía leer todavía, pero los buscaba, pasaba las páginas, jugaba a agruparlos por colores de portadas, los veía viajar a distintos lugares de la casa, se prestaban, salían unos y llegaban otros. Comencé inventando un sentido y una historia para esos jeroglíficos que no entendía y eran las letras. Claro que también tenía mis historietas: Asterix, La Pequeña Lulú, Periquita, y mis libros infantiles ilustrados que estimulaban la imaginación y el deseo de querer saber. Creo que de allí viene mi amor por los libros: el libro como algo vivo, en movimiento.

— ¿De qué manera nace la idea de escribir?

— Fue paulatino. En la adolescencia comencé a “pelearme” con el final de una novela o el destino de los personajes de un cuento y a pensar cómo lo hubiese escrito yo. Coincidió con la apertura del proyecto “Escuelas Abiertas” que consistía en talleres grupales de distintas disciplinas artísticas, totalmente gratuitos, dictados por importantes referentes. Así fue que de los 16 a los 18 años concurrí a un taller literario coordinado por el escritor Enrique Medina, donde en algún momento hice un clic y me di cuenta de que podía escribir mis propias historias. Por eso quiero destacar la importancia de las instituciones y de la accesibilidad a la cultura, al desarrollo de las artes, al derecho a la lectura.  

— ¿Qué impulsa tu escritura?

— Después del taller literario de Medina comencé la facultad, y a continuación  los niveles de posgrado, residencia, etc. que te contaba. Me dediqué a la profesión, donde la escritura era académica y quedó un poco relegada la ficción. Pero la lectura y ese gusanillo de querer escribir siempre me acompañaron. En el año 2011 me decidí e inscribí en Casa de Letras, donde estudié narrativa. Y desde ahí no paré, seguí concurriendo a cursos, clubes de lectura y talleres literarios con maestros de excelencia: Edgardo Scott, Roberto Saiz, Dana Babic, Ana Catania y desde el 2016 con José María Brindisi.

Me interesan e impulsan muchos ejes relacionados con la literatura: me formé como lectora profesional y en narración oral, participo de distintos espacios de lecturas en vivo. También desde hace varios de años estoy capacitándome como promotora de lectura, con el objetivo de que la literatura en sus distintas formas llegue cada vez a más gente. Creo que el impulso tiene que ver con sacar y expandir mi propia voz y también ayudar a otros a hacerlo. 

— ¿Cuándo publicás El cuerpo del agua y Finisterre?

— El cuerpo del agua se publicó en el año 2020, durante la pandemia, y Finisterre el año pasado, en el 2025, ambos con la Editorial Clara Beter en su colección de narrativa “Tinieblas”. La escritura, por supuesto, comenzó mucho antes, cuando no sabía que los cuentos formarían un libro sino que eran relatos que iba presentando, trabajando y reescribiendo en el “taller literario de los días miércoles” con mi grupo de compañeros y mi profe Brindisi.

Cada libro tiene que ver con las pasiones y obsesiones de cada momento. El cuerpo del agua tiene una impronta realista y una fuerte mirada crítica social. Finisterre arma un universo fantástico: son tres cuentos que transcurren en el mar cuyos personajes se relacionan entre sí de un cuento a otro. Es un mundo de aventuras, barcos, naufragios, monstruos marinos, viajes paralelos, amores y desamores.

— ¿Qué te genera el encuentro con la naturaleza?

— En primer lugar me genera disfrute. Poder estar en espacios verdes y sobre todo en el mar me llenan de bienestar, de tranquilidad. La naturaleza es maravillosa, contradictoria, es pacífica y salvaje a la vez y me gusta observar esos vaivenes. Puedo permanecer mirando los cambios de coloración en los reflejos del mar según la luz del cielo o a un gato devorando un pez que todavía aletea. Esos detalles, que muchas veces miro casi sin darme cuenta, inconscientemente, después los utilizo en mis cuentos. Es igual que la literatura: la naturaleza es pura vida. 

— ¿Cuál es tu sueño?

— Mi sueño es seguir escribiendo, poder dedicarle cada vez más tiempo y crecer en el camino. También transmitir a otros el placer de la literatura y que sea accesible para todos. Y, por supuesto, que mis libros sigan encontrando lectores.

— ¿Cómo podemos acceder a tus libros?

— Tanto El cuerpo del agua como Finisterre se consiguen en distintas librerías: Carminalucis (Almagro), Hernández (calle Corrientes), Fedro (San Telmo), La Libre (San Telmo) y otras en las que distribuye la editorial.

En los distintos eventos y ferias del libro en las que participa Clara Beter y en la tienda virtual de la editorial: www.clarabeterediciones.com.ar.

O directamente me lo piden a través de IG: @ximena.gcao.  

COMENTARIOS