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Emblema nacional

¿Por qué el Día de la Escarapela se celebra en mayo si fue creada en febrero?

El 18 de mayo la Argentina celebra el Día de la Escarapela, uno de los símbolos patrios más antiguos del país. Sin embargo, su origen cronológico plantea un interrogante histórico: el emblema fue aprobado oficialmente a mediados de febrero. La elección de la fecha actual responde a una decisión institucional que buscó ligar este distintivo directamente con el nacimiento de la patria.

El origen en febrero de 1812

La historia del símbolo comenzó durante las guerras de la Independencia. El general Manuel Belgrano, al mando del Regimiento de Patricios, solicitó al Primer Triunvirato la creación de un distintivo uniforme. Este distintivo nació con un triple propósito: unificar a las tropas patriotas, evitar confusiones en el campo de batalla y distanciarse del color rojo característico de los realistas españoles.

El 18 de febrero de 1812, el Triunvirato porteño no vaciló en conceder lo peticionado por Belgrano, determinando por decreto de 18 de febrero: “se haya, reconozca y use la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, declarándose por tal la de dos colores blanco y azul celeste y quedando abolida la roja con que antiguamente se distinguían”.

El decreto de 1935 y el vínculo con la Revolución

La mudanza del festejo al mes de mayo ocurrió más de un siglo después. En 1935, durante la presidencia de Agustín P. Justo, el Consejo Nacional de Educación instituyó oficialmente el 18 de mayo como el Día de la Escarapela.

La entidad educativa eligió este día específico para hacer coincidir el homenaje con el inicio de la Semana de Mayo de 1810. La tradición histórica señala que, durante aquellas jornadas revolucionarias en Buenos Aires, los chisperos  ( grupo de choque y agitación política) de Domingo French y Antonio Beruti repartieron cintas entre los criollos para identificarse frente al cabildo.

Al unificar ambas efemérides, la resolución de 1935 rindió un doble homenaje: honró el distintivo militar creado por Belgrano en 1812 y, a la vez, conmemoró la gesta de 1810 que culminó con la destitución del virrey Cisneros y la formación de la Primera Junta de Gobierno.

Con el tiempo, la escarapela dejó de ser exclusiva de los soldados y llegó al pecho de todos los ciudadanos para representar el amor por la patria. Por eso, es un símbolo sagrado que debemos cuidar y respetar con orgullo.

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