Judiciales y Policiales | Ayer
Riesgo creciente
En Mar del Plata alertan que la inacción judicial agrava un caso de contaminación portuaria con décadas de denuncias
El expediente suma pruebas científicas que advierten sobre impacto en el ambiente y la salud pública.
Un nuevo planteo judicial volvió a poner el foco sobre la histórica causa por contaminación en el Puerto de Mar del Plata. El querellante Roberto Maturana solicitó formalmente un “pronto despacho” ante el Juzgado Federal número 1 al advertir que distintas presentaciones realizadas en marzo y abril continúan sin resolución, pese a tratarse de medidas consideradas críticas para el avance de la investigación.
Según el planteo, hay informes técnicos, pruebas y pedidos de indagatoria que siguen sin resolverse, a pesar de que pasaron los plazos. pic.twitter.com/C9nDJtJq0w
— grupo periodismo (@grup_periodismo) April 13, 2026
Según el escrito, permanecen pendientes informes técnicos, bloques probatorios sobre la presunta continuidad delictiva y pedidos vinculados a eventuales indagatorias de responsables empresariales. La demora, sostiene, excede ampliamente los plazos procesales habituales y compromete el desarrollo de una causa calificada como de “alta complejidad ambiental”.
En ese contexto, el planteo advierte que la dilación judicial agrava el riesgo para la salud pública y el ambiente, en base a informes técnico-científicos incorporados al expediente que, según se afirma, evidencian una contaminación sostenida durante décadas en la zona portuaria.
La causa apunta contra firmas del sector pesquero, entre ellas COOMARPES y Agustiner S.A., a las que se les atribuye carecer de habilitaciones ambientales y mantener prácticas contaminantes. En paralelo, documentación técnica incorporada al expediente describe el tratamiento de efluentes industriales y advierte sobre posibles fallas en los procesos, con riesgos asociados a residuos químicos, barros industriales y vertidos sin control adecuado .
Además, en los informes remitidos a la fiscalía se mencionan dudas sobre los mecanismos de control, la trazabilidad de residuos y el destino final de los desechos, incluyendo la posibilidad de que materiales peligrosos terminen en el mar o en basurales sin certificación.
El pedido de pronto despacho busca destrabar la situación y forzar definiciones judiciales en una causa que lleva más de dos décadas en trámite. Mientras tanto, el eje del conflicto sigue siendo el mismo: la presunta contaminación industrial en el puerto y la falta de respuestas concretas frente a un problema estructural.
