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En una entrevista explosiva, Mario Casalongue dijo que el periodismo ya no informa sino que milita y opera
El empresario periodístico aseguró que la neutralidad no existe, cuestionó a comunicadores oficialistas y opositores, y sostuvo que hoy cada medio vende su propia versión de la realidad.
En una entrevista en el programa Sobre Tablas de RealPolitik FM, conducido por Mario Germán López y Claudio Cardoso, el CEO de Multimedios NOVA, Mario Casalongue, dejó definiciones contundentes sobre el rol del periodismo, la situación política y el clima social en la Argentina.
Desde el inicio, el entrevistado marcó su posicionamiento ideológico sin matices. “Antes que periodista, soy peronista”, afirmó, y reconoció que no cree en la objetividad dentro del oficio. En ese sentido, planteó que el periodismo cambió su lógica: “Antes informaba, hoy informa y opina”, sostuvo, al tiempo que cuestionó la irrupción de figuras mediáticas sin formación específica y la pérdida de los criterios clásicos de redacción.
Casalongue también apuntó a la existencia de una “grieta en el periodismo”, retomando el concepto popularizado por Jorge Lanata. Según explicó, existen medios alineados con el Gobierno de Javier Milei y otros que se posicionan en la vereda opuesta, todos atravesados, según su mirada, por intereses económicos. “No hay objetividad, cada uno muestra una realidad distinta”, remarcó.
En el plano económico y social, el diagnóstico fue aún más crítico. El titular de NOVA describió una “calle desilusionada”, con caída del consumo, comercios vacíos y cierre de pymes y fábricas. “Es un panorama muy parecido al 2001”, advirtió, aunque señaló una diferencia clave: la falta de reacción social. “Hay mal humor, pero la gente está anestesiada”, sostuvo.
El empresario también cuestionó la falta de liderazgo sindical y político. Apuntó contra la CGT por no impulsar medidas de fuerza y vinculó esa pasividad con la precarización laboral y la pérdida de afiliados. A su vez, habló de una “crisis de representatividad” tanto en el gremialismo como en el peronismo, espacio al que definió como falto de identidad y de un plan claro de Gobierno.
En su análisis político, Casalongue afirmó que la imagen de Milei está en caída y mencionó encuestas que lo ubican en paridad con Axel Kicillof. También lanzó acusaciones sobre funcionarios y cuestionó el destino de los impuestos, al tiempo que planteó la idea de una “rebelión fiscal”.
Sobre el final, el dirigente mediático realizó una autocrítica hacia el propio peronismo, al que consideró sin una propuesta sólida para volver al poder. “No alcanza con ser la opción menos mala, hay que ofrecer un plan”, concluyó, en una definición que sintetizó el tono general de su intervención: crítica al oficialismo, pero también a la oposición tradicional.
