
Economía y Empresas | 09/01
Crisis constructiva
La actividad en la construcción se derrumbó un 28,5 por ciento en 2024

El Gobierno de Javier Milei cerró un 2024 con números rojos para los sectores productivos del país, con una economía que se vio severamente afectada por las políticas de desregulación y el freno de la inversión del Estado en sectores de suma importancia como la salud, la educación y la obra pública.
Sin obras, sin olor a asado en la cuadra: la venta de insumos para la construcción registró una baja del 27,2 en 2024https://t.co/STG5vYTIfs
— argentinatoday (@argentina_today) January 8, 2025
Pese a tener un sinnúmero de sectores por los cuales podría haber pasado la motosierra y afectar a la famosa casta política y empresarial que se suponía que iba combatir, la gestión libertaria prefirió dejar en paz los intereses de los más poderosos, y en cambio hizo caer el ajuste sobre las áreas en las que la inversión nacional repercute de forma positiva en la sociedad.
En el caso de la obra pública, la desfinanciación de los grandes proyectos de infraestructura cruciales para el funcionamiento del país no solo se ven traducidos en peores condiciones de las estructuras, sino que también se reflejan en el parate que representa para el sector privado que se encarga de ejecutar las construcciones.
El 2024 en ese sentido fue un año olvidable para la construcción. A lo largo del año pasado el rubro experimentó una alarmante caída en la actividad del 28,5 por ciento, según revela el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Este comportamiento del sector resalta un panorama complicado para una de las áreas más fundamentales de la economía.
Al analizar el rendimiento interanual, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) muestra una baja del 23,6 por ciento en noviembre de 2024 frente al mismo mes del año anterior. Esta tendencia negativa ilustra la profundidad de la crisis que enfrenta la industria, afectada por la reducción en la demanda de insumos y la incertidumbre económica prevalente en el país.
Los datos sobre el consumo aparente de insumos para la construcción son representativos de esta situación. En noviembre de 2024, los artículos sanitarios de cerámica experimentaron una drástica baja de hasta el 46,9 por ciento. Otros insumos igualmente esenciales enfrentaron caídas significativas: hierro redondo y aceros para construcción (-34,8), ladrillos huecos (-34,5), y mosaicos graníticos y calcáreos (-30,5).
Esta tendencia refleja no solo la baja en la actividad constructiva, sino también la dificultad que enfrentan los profesionales y empresas en el sector para sostener sus operaciones ante la caída en la demanda.
Si examinamos las variaciones acumuladas a lo largo de los primeros 11 meses de 2024, las cifras son igualmente desalentadoras. Se registran caídas de hasta el 44 por ciento en asfalto, y alrededor del 42,4 en artículos sanitarios de cerámica. Estos descensos impactan negativamente tanto en la construcción de nuevas obras como en los proyectos de remodelación y reparación.
El empleo también ha sido severamente afectado. En octubre, se observó una baja del 14 por ciento en los puestos de trabajo registrados en la construcción privada en comparación con el mismo mes del año anterior. El acumulado desde enero hasta octubre muestra una disminución aún más drástica del 17,4 por ciento.
En conclusión, es un panorama angustiante que no solo pone en riesgo la estabilidad laboral de numerosos trabajadores, sino que también puede agravar la crisis económica del país, al reducir el ingreso de muchas familias.
